21 febrero 2017

Sonata Arctica - The Ninth Hour


Quisiera prometer que es la última vez que hablo de un disco atrasado, pero sería mentir. Además, es bien sabido que Sonata Arctica es una de mis bandas favoritas.

Hace un par de años, estos finlandeses nos sorprendieron con un disco que representó una "recuperación" de lo que había sido Stones Grow Her Name, un álbum muy diferente al estilo habitual de Sonata Arctica (cosa que a muchos no les gustó), por lo que Pariah's Child fue lo que muchos habíamos extrañado tanto en ese disco; Power Metal.

Para esta su novena entrega, la banda está en un punto en el que uno ya no sabe que chingados pasa por la mente de Tony, pues a pesar de no ser un álbum malo, quizá no cumple del todo con la expectativa musical de una banda de la talla de Sonata Arctica. Y no es que ello represente algo negativo, es sólo que aparentemente dejaron atrás por completo su faceta Power Metal para expresarse más libremente. Y a decir verdad, fue algo que de alguna manera me gustó.

Tampoco es como que este sea mi álbum favorito de estos finlandeses, pues personalmente creo que ellos llegaron a su tope máximo con discos como Unia o The Days of Grays. Sin embargo The Ninth Hour tiene piezas con toda la calidad que Sonata Arctica representa.

En el disco podemos encontrar canciones muy tranquilas como Whe Are What We Are (al lado de Troy Donockley de Nightwish), Among the Shooting Stars (una de mis favoritas del disco) o Candle Lawns, por mencionar algunas. Por otro lado, Sonata Arctica complace a sus más leales seguidores con piezas como Fairytale, recordándonos su época de Winterheart's Guild, o canciones un poco más hostiles y progresivas al mismo tiempo con "Till Death Done Us Apart", "Fly, Navigate, Communicate", y por su puesto, la favorita de muchos de este disco; "Rise a Night". Un total y completo fan service quea más de uno nos devolvió la esperanza al saber que aún pueden tocar este tipo de canciones.

En The Ninth Hour, Tony Kakko se adentra más en problemáticas y situaciones actuales, dejando un poco a un lado (aunque no del todo) esa parte tan melancólica, llena de desamor y corazones rotos. En su lugar la parte lírica se centró más en temás un poco más "realistas", un claro ejemplo de ello es la canción con la que abre el disco, la cual por cierto fue otra de mis canciones favoritas.

Otra parte muy importante en este disco, y que además generó mucha emoción desde que se anoncuó, fue el hecho de que se incluiría una segunda parte de su canción más increíble a la fecha; White Pearl, Black Oceans. Al igual que en todo el disco, la expectativa era bastante alta, mas personalmente creo que no logró superar la primera parte. De hecho casi creo que no fue la mejor idea hacer una segunda parte de tan hermosa canción. En su lugar yo habría preferido una cuarta parte de Wildfire.

En conclusión; es obvio que Sonata Arctica hace mucho tiempo dejó de ser la banda que era, no obstante han logrado mantener solidez y sobre todo, madurez musical.

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