23 octubre 2014

Anaal Nathrakh - Desideratum


Han pasado 2 años desde que estos músicos ingleses lanzaron al mercado un álbum cuyo sonido es realmente difícil de olvidar, y como no olvidarlo si llenan su música con un sonido exageradamente lleno de energía y agresividad, con una instrumentación brutal y voces que rozan casi en algo inhumano.

Para este año 2014 el dueto Anaal Nathrakh nos ofrece una nueva dosis de música devastadora, poco más de 40 minutos de aberrantes sonidos que harán el día a más de uno, aunque a pesar de mi encanto por su música debo admitir que esta vez no me llenaron tanto como con su anterior trabajo, "Vanitas", el cual a mi parecer fue ligeramente más pesado y complejo, no obstante tampoco estamos ante un trabajo mediocre o mal hecho.

Esta vez usaron un poco más de elementos propios del Metal Industrial, como los sonidos y secuencias electrónicas provenientes de sintetizadores bien trabajados desde mi punto de vista. Un poco desfasados de momento pero hay que agradecer el hecho que no han abusado de ellos como lo hacen otras bandas.

Otro aspecto importantísimo es la cuestión que involucra la influencia del Black Metal en este dúo; las guitarras se escuchan perfectamente bien, y no me refiero únicamente a la grabación o a la masterización como tal, sino a la ejecución y el trabajo de composición, se percibe fácilmente la calidad como compositor del señor Michael Kenney. La batería también es más que buena en este álbum, potente y con una precisión impecable (al igual que en "Vanitas"). Y por último pero no por ello menos importante, la voz.

Alguna vez leí un comentario que decía que de no estar en Anaal Nathrakh, Dave Hunt probablemente seria una especie de asesino serial o algo por el estilo. Sinceramente creo que eso podría ser cierto de alguna manera, pues los guturales enfermos, desgarrados y que por instantes suenan como sólo gritos llenos de histeria y desesperación resultan (de una manera) agradable al oído de aquellos a quienes les gusta la música a un nivel un poco más extremo y pesado. Pero no nos olvidemos de las voces limpias, que le dan un toque algo melódico a muchas de las canciones en este álbum. Simplemente brutal y enfermizo con un toque bastante armónico.

También han disminuido en mínima cantidad la distorsión y la crudeza en comparación con su trabajo anterior, quizá en parte por la evolución musical o por e cambio de sello, quien sabe, de cualquier manera sigue siendo un buen material, mucho más que digno de ser escuchado, quizá debería ser casi obligado darle una oportunidad a este disco.